Esopo (atribución tradicional) · The Fables of Aesop
Un cuervo llevaba mucho tiempo buscando agua. El calor era intenso y sus alas pesaban del cansancio. Finalmente encontró un cántaro junto a una casa.
Se acercó con esperanza.
Había agua dentro.
Pero el nivel estaba demasiado bajo. El cuervo introdujo el pico una y otra vez, intentando alcanzarla, sin conseguirlo.
Podría haberse marchado pensando que el cántaro era inútil.
En cambio, miró a su alrededor.
Vio pequeñas piedras.
Tomó una con el pico y la dejó caer dentro del recipiente. Después tomó otra. Y otra.
Al principio no parecía suceder nada.
Pero el cuervo continuó.
Piedra tras piedra, el nivel del agua comenzó a subir lentamente. Cuando hubo suficiente agua cerca de la superficie, pudo beber.
El problema no había cambiado: el agua seguía dentro del mismo cántaro y el pico seguía teniendo la misma longitud. Lo que cambió fue la manera de enfrentarse al problema.
No siempre podemos cambiar las circunstancias. A veces lo único que podemos cambiar es la pregunta que nos hacemos: «¿Cómo puedo hacerlo?». Y esa pequeña pregunta puede abrir una solución que antes no veíamos.
Para quedarse pensando: creatividad · perseverancia · ingenio
Dónde encontrarlo: recogido en The Fables of Aesop; Project Gutenberg ofrece el texto de la edición de Joseph Jacobs y otras recopilaciones.
