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Esopo (atribución tradicional) · The Fables of Aesop

Una persona tenía una gallina extraordinaria. Cada mañana, al acercarse al gallinero, encontraba un huevo de oro.

Al principio creyó que era una casualidad.

Después comprendió que ocurría todos los días.

La alegría fue enorme. Ya no tenía que preocuparse tanto por el dinero. Cada mañana había una nueva oportunidad de riqueza.

Pero la felicidad duró poco.

La persona comenzó a pensar que esperar un huevo cada día era demasiado lento. Si la gallina podía producir oro, seguramente tendría una gran cantidad dentro.

La impaciencia creció hasta convertirse en una decisión.

Mató a la gallina esperando encontrar un tesoro en su interior.

No encontró nada.

Y, desde aquel día, tampoco hubo más huevos.

La fábula habla de codicia, pero también de una dificultad muy cotidiana: querer acelerar aquello que solo puede crecer con el tiempo.

Hay cosas que funcionan precisamente porque les permitimos repetirse: una amistad, un proyecto, un aprendizaje, una profesión, una relación.

Desear más no siempre es el problema. El problema aparece cuando, por quererlo todo inmediatamente, destruimos aquello que estaba produciendo poco a poco lo que necesitábamos.


Para quedarse pensando: paciencia · moderación · gratitud

Dónde encontrarlo: recogido en The Fables of Aesop, edición de Joseph Jacobs, y en otras recopilaciones de Project Gutenberg.