Esopo (atribución tradicional) · The Fables of Aesop
Durante el verano, mientras el campo estaba lleno de alimento, una hormiga trabajaba desde primera hora de la mañana. Iba y venía cargando pequeños granos y llevándolos hasta su refugio.
Cerca de ella, un saltamontes cantaba.
—¿Por qué trabajas tanto? —le preguntó—. El día es largo. Hay comida por todas partes. Deberías disfrutar.
La hormiga no dejó de trabajar.
—Ahora es fácil encontrar alimento —respondió—. No siempre será así.
El verano terminó. Llegaron los días fríos y después el invierno. El campo quedó silencioso. Ya no había frutos maduros ni semillas al alcance.
El saltamontes, que había pasado los meses anteriores disfrutando del buen tiempo, comenzó a sentir hambre.
Recordó entonces a la hormiga.
La historia suele contarse como una lección sobre trabajar mientras otros descansan, pero puede leerse de una manera más amplia. No se trata necesariamente de vivir siempre preparándonos para el futuro. Se trata de recordar que existen estaciones distintas en la vida y que lo que hacemos hoy puede convertirse en tranquilidad mañana.
Prepararse también es una forma de cuidar a nuestro yo futuro.
Para quedarse pensando: previsión · responsabilidad · cuidado del futuro
Dónde encontrarlo: recogido en las colecciones de Project Gutenberg dedicadas a las fábulas de Esopo.
