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Esopo (atribución tradicional) · The Fables of Aesop

La liebre estaba acostumbrada a ser la criatura más rápida del bosque. Le bastaba con unas pocas zancadas para dejar atrás a cualquiera, y aquello había terminado por convencerla de que no había nada que pudiera enseñarle la lentitud.

Un día se burló de una tortuga que avanzaba despacio por el camino.

La tortuga no discutió. Solo le propuso una carrera.

La liebre aceptó entre risas. ¿Qué podía salir mal?

Cuando comenzó la carrera, salió disparada y en pocos instantes dejó a la tortuga muy atrás. Al mirar hacia atrás y comprobar la enorme distancia, decidió que tenía tiempo de sobra. Se tumbó bajo un árbol y cerró los ojos.

La tortuga, en cambio, siguió caminando.

No era rápida. No tenía ninguna ventaja especial. No podía acelerar de repente. Solo podía avanzar un poco más cada vez.

La liebre despertó tarde y vio que la tortuga seguía caminando. Corrió entonces con todas sus fuerzas hacia la meta.

Pero ya era demasiado tarde.

La tortuga había llegado primero.

La victoria no perteneció al más rápido, sino al que no dejó de avanzar. Y quizá esa sea la parte más interesante de la historia: la tortuga no necesitó convertirse en liebre para ganar. Solo tuvo que seguir siendo tortuga y continuar su camino.


Para quedarse pensando: constancia · paciencia · disciplina

Dónde encontrarlo: forma parte de las colecciones de fábulas atribuidas a Esopo; Project Gutenberg ofrece varias ediciones, entre ellas The Fables of Aesop y Three Hundred Aesop’s Fables.