Esopo (atribución tradicional) · The Fables of Aesop
Una tortuga soñaba con conocer lugares que nunca podría alcanzar caminando. Desde el suelo veía a las aves cruzar el cielo y pensaba que debía de existir un mundo completamente distinto allá arriba.
Un día pidió ayuda a dos aves.
Las aves aceptaron llevarla, pero le dieron una condición: debía permanecer en silencio.
Sujetaron un palo con sus patas y la tortuga se agarró al centro con la boca. Cuando comenzaron a elevarse, la tortuga sintió una emoción que nunca había experimentado.
El mundo, visto desde arriba, parecía pequeño.
Pero también escuchó voces abajo.
Algunas personas se sorprendían de verla volar. Otras se reían. La tortuga quiso responder.
Abrió la boca.
Y cayó.
La historia suele leerse como una advertencia contra hablar demasiado, pero también puede entenderse de otra manera: había conseguido algo extraordinario gracias a que había aceptado una condición sencilla.
A veces alcanzamos una meta y, justo cuando la conseguimos, dejamos de hacer aquello que nos permitió llegar hasta allí.
El desafío no siempre es llegar. A veces es saber sostener lo que hemos conseguido.
Para quedarse pensando: autocontrol · prudencia · humildad
Dónde encontrarlo: recogido en The Fables of Aesop, edición de Joseph Jacobs.
