Esopo (atribución tradicional) · The Fables of Aesop
Una zorra caminaba por el bosque cuando vio algo que llamó inmediatamente su atención: un racimo de uvas maduras colgaba de una rama alta.
Se acercó.
Saltó.
No llegó.
Retrocedió unos pasos y volvió a intentarlo. Esta vez saltó todavía más alto, pero las uvas seguían fuera de su alcance.
Lo intentó una tercera vez. Y una cuarta.
Después de varios intentos, la zorra estaba cansada. Miró las uvas desde el suelo y comprendió que no iba a conseguirlas.
Entonces se dio la vuelta.
—En realidad, seguramente estaban verdes —se dijo.
Y continuó caminando.
La fábula es pequeña, pero reconoce algo muy humano. Cuando deseamos algo y no podemos conseguirlo, resulta tentador convencernos de que aquello nunca nos interesó demasiado.
A veces necesitamos aceptar que algo no está a nuestro alcance. Pero también podemos preguntarnos si estamos diciendo «no lo quería» simplemente para no admitir «lo quería y no pude conseguirlo».
Reconocer una decepción no nos hace débiles. Quizá sea precisamente lo que nos permite seguir caminando sin tener que mentirnos.
Para quedarse pensando: autoconocimiento · honestidad · perspectiva
Dónde encontrarlo: recogido en las colecciones de Project Gutenberg dedicadas a Esopo.
